TODA UNA VIDA POR DELANTE
Todo comenzó un día despejado, los rayos del sol entraban
por la ventana, fue entonces cuando abriste los ojos y allí lo viste, con cara
de niño bueno, nunca pensaste lo que ocurriría a partir de ese día, tu solo
pensabas en ese instante, soñabas con pillar ese momento y nunca soltarlo,
soñabas con que esa persona abriera sus ojos y te dijera esas dos palabras que
tanto deseabas escuchar de su boca, esas dos palabras que pronto se acaban pero
que si se dicen desde el corazón duran una eternidad, tu solo esperabas y ese
“Te quiero” nunca llegaba.
Solo te veía como a una amiga con la que jugar cuando le apetecía,
pero lo que él no sabía era que mientras él jugaba tú te enamorabas, tus
sentimientos cada día llegaban a más, intentabas salir de su prisión y tirar la
llave al mar, había veces que lo conseguías pero siempre alguien se encontraba
y te devolvía esa maldita llave que de vuelta a su prisión te llevaba.
Encerrada en tu habitación de nuevo te imaginabas una nueva
vida a su lado, una vida sin preocupaciones, una vida con él, una vida
respirando su mismo aire, una vida en la que vuestros corazones dieran el mismo
latido, en fin, una vida hecha a vuestra manera. Y mientras eso imaginabas, las
horas lentamente pasaban y los segundos cada vez más te pesaban cuando a su
lado tú no estabas y en él pensabas.
Un día, sin darte explicaciones, te dijo que para él ya no
existías, en ese momento tu alma se alejaba de ti y en lo más lejano se perdía
mientras tu cuerpo inconsciente al suelo caía. Los meses pasaron y tu solo
escuchabas hablar de él, pero no lo veías.
Un día llamarón a la puerta, deseabas con todas tus fuerzas
que fuera él y que tu sufrimiento por no verle acabara, eran malas noticias…
Ese chico que tanto habías esperado te decían que a otra se había buscado, no
dabas crédito a tus oídos, tus sueños de estar junto a él se rompían en mil
pedazos, tú en tu disfraz de valiente solo decías que le deseabas lo mejor,
pero, por que decías eso? Porqué te escondías de la realidad? Porque no
enfrentaste tus miedos aquel día que
contigo dormía? Porque no hiciste nada en su momento?
Pero de que valían ahora todas esas preguntas, solo pensabas
que de ti se alejaba y que allí en el horizonte con otra se encontraba. Desde
ese instante los días para ti pasaban como siglos, no salías de tu soledad,
desde ese instante ya no conocías la felicidad. Te torturabas a ti misma, te
imaginabas sus labios rozando otros que no eran los tuyos y que esas dos
palabras que tanto esperabas que te dijera, ahora otra las estaría escuchando.
Poco a poco de tu soledad ibas saliendo, poco a poco se
podía ver en tu cara una sonrisa, poco a poco dejabas atrás todos tus sueños
con él, poco a poco de tu mente se iba borrando su rostro… Ya lo habías
conseguido cuando sin tiempo para darte cuenta vuelve y te dice que ese día no
era consciente de sus palabras que su relación con esa chica no funcionó y que
le perdones, después de mucho pensar, tomas la mejor decisión de tu vida, no
perdonarle y acabas pensando que tu vida no gira en torno a él y que te queda
un mundo por delante.
La vida empieza a sonreírte, hazle caso y sé feliz y sobre todo, no dejes para mañana lo que
puedes hacer hoy, pues mañana puede ser demasiado tarde.
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